Saltar al contenido
Spacio AzulSpacio AzulSpa en ZapopanAgendar por WhatsApp

Masaje post-operatorio en Zapopan

Drenaje linfático manual desde la primera sesión, con láser terapéutico y ultrasonido. La recuperación no tiene por qué doler.

Preguntar por WhatsApp
Cama de infrarrojos preparada para terapia post-operatoria en Spacio Azul, Zapopan
Equipo de infrarrojos usado en la recuperación post-quirúrgica.

Nadie debería llorar en una camilla

Si te operaste, ya sabes lo que te dijeron: hay que hacerse los masajes. Y probablemente también escuchaste lo otro: que duelen, que hay que aguantarse, que es parte del proceso.

No es parte del proceso.

Spacio Azul abrió en 2007 y desde entonces hace una sola cosa bien: recuperación post-quirúrgica sin dolor. Trabajamos con láser infrarrojo, que permite drenar desde la primera sesión sin convertir tu recuperación en algo que hay que soportar.

Por eso la mayoría de nuestras pacientes llega recomendada. Alguien les dijo que aquí no iban a sufrir.

Por qué importa que no duela

No es una cuestión de comodidad. Es de resultados.

Un tratamiento que duele se abandona a la mitad. Y una recuperación abandonada a la mitad es exactamente donde aparecen las zonas duras, las irregularidades y la fibrosis que después cuesta mucho más trabajo tratar.

Qué se trabaja

Según tu caso y lo que indique tu cirujano, el protocolo puede combinar:

  • Drenaje linfático manual. El masaje es con las manos, no con aparato. Es lo que mueve los líquidos retenidos
  • Láser terapéutico, que es la base del trabajo sin dolor
  • Ultrasonido, para hinchazón y moretones
  • Cama de infrarrojos, como apoyo para la molestia de la zona
  • Carboxiterapia, cuando ya hay zonas duras instaladas
  • Presoterapia y otras técnicas, según lo que necesites

No eliges de un menú: se define viendo cómo vas.

Lo que se busca es concreto: bajar la hinchazón, reducir dolor y moretones, prevenir que se forme fibrosis, acompañar la cicatrización, recuperar la sensibilidad de la zona y terminar de moldear el resultado por el que ya pagaste.

Trabajamos con tu cirujano, no aparte

En la primera cita necesitamos saber qué te hicieron, cuándo, qué te indicó quien te operó y cómo vas.

Y esto es en serio: si lo que pides no corresponde a tu etapa de recuperación, te lo vamos a decir, aunque signifique no venderte la sesión ese día.

Precios

La sesión suelta va desde $300 hasta $650, según las zonas. El paquete de 10 sesiones va desde $2,500 hasta $5,500, con el mismo criterio, y se paga por adelantado.

El número exacto de tu caso te lo damos en la valoración, antes de que te comprometas a nada.

Si todavía no te operas

También hacemos terapia previa a la cirugía, para preparar el tejido y favorecer una mejor evolución después. Si ya tienes fecha, pregúntanos con tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Duele el masaje post-operatorio?

Es la pregunta que más nos hacen, y es por lo que la mayoría llega aquí. Desde 2007 trabajamos con láser infrarrojo, que permite drenar desde la primera sesión sin someterte a un procedimiento agresivo. Muchas de nuestras pacientes vienen recomendadas precisamente por eso: alguien les dijo que aquí no iban a sufrir.

¿Cuándo puedo empezar después de la cirugía?

Depende de tu procedimiento y de lo que indique tu cirujano. En general se empieza pronto, porque drenar temprano ayuda a controlar la inflamación. Consúltalo con quien te operó y cuéntanos qué te dijo: trabajamos en línea con esa indicación, no por nuestra cuenta.

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

El paquete estándar es de 10, porque la recuperación tiene una duración que la marca el proceso. La cantidad exacta y el ritmo salen de la valoración, según tu cirugía y cómo vayas evolucionando.

¿Por qué el precio varía tanto?

Porque depende de cuántas zonas haya que trabajar. Una zona pequeña no es lo mismo que una recuperación de cuerpo completo. En la valoración te damos el número exacto de tu caso antes de que te comprometas a nada.

¿Qué es la fibrosis y por qué me insisten con ella?

Es un endurecimiento del tejido que puede formarse mientras cicatrizas, y deja zonas duras o irregulares al tacto. Trabajar la recuperación desde temprano ayuda a prevenir que aparezca. Cuando ya está instalada se puede tratar, pero toma bastante más tiempo que haberla prevenido.

¿Qué es el drenaje linfático y para qué sirve?

Es un masaje con las manos que ayuda a movilizar los líquidos que el cuerpo retiene después de una cirugía. Aquí casi siempre va dentro de la recuperación post-operatoria, combinado con láser terapéutico y ultrasonido. No es un masaje de relajación: se trabaja siguiendo el recorrido del sistema linfático y por eso lleva un orden.

¿Cómo sé si necesito drenaje linfático?

Si te operaste hace poco, lo más probable es que tu cirujano ya te lo haya indicado. Fuera de un postoperatorio, las señales típicas son hinchazón que no cede, sensación de pesadez o retención en zonas concretas. En la valoración lo vemos, y si no es lo que necesitas, te lo decimos.

¿Cuántas veces por semana se hace?

Al principio, seguido. Lo ideal es cada tercer día, y si traes mucho líquido se puede hacer diario, y drenar a diario en esa etapa es mejor. Hay cirujanos que lo indican un día sí y un día no, y también funciona. Dos veces por semana al inicio es muy poco: el líquido se tiene que estar moviendo. A partir del segundo paquete, de la sesión 11 en adelante, es cuando se empieza a espaciar.

¿Qué no debo hacer después de una sesión?

Toma agua, muévete un poco y evita estar sentada muchas horas seguidas. Si traes faja, te la sigues poniendo como te la indicaron. Y no te saltes la siguiente sesión: en esto el ritmo es la mitad del resultado.

¿Se puede hacer durante el embarazo?

Solo con autorización de tu médico, y hay zonas que no se tocan. Es una de las preguntas de la valoración, y si la respuesta es sí, se consulta antes de tocarte. No es una decisión que tomemos nosotros.

¿Tiene algún riesgo?

Es de las terapias más suaves que hay: no hay agujas ni sustancias, y lo único que suele quedar es algo de sensibilidad en la zona. No se aplica si hay una infección activa, trombosis, insuficiencia o arritmias cardiacas, o problemas renales, ni si tu médico lo restringió. Por eso preguntamos antes.

¿Y si ya empecé en otro lado y la pasé mal?

Es un caso frecuente aquí. Cuéntanos en qué etapa vas y qué te hicieron. Se puede retomar.