Aprende a dar un rico masaje de espalda y consiente a tu pareja
El masaje de espalda es indiscutiblemente el favorito de la gente y con justa razón, normalmente es en la espalda donde se concentran la mayoría de las contracturas musculares y al trabajarlas se libera tanta tensión que por eso resulta tan agradable esta terapia. Con eso en mente, decidimos hacer esta guía sencilla para aprender a dar un buen masaje de espalda, sin haber tomado cursos previos pero eso si con excelentes resultados.
Preparación
Antes de comenzar se debe elegir un lugar con el espacio suficiente para moverse y con una temperatura ligeramente cálida para que la persona pueda relajarse. Se puede ambientar con aromaterapia y música suave para resaltar los beneficios aunque no es indispensable. Se coloca a la persona que recibirá el masaje boca abajo sobre una mesa de masaje, un sillón, una cama o cualquier espacio donde la persona pueda recostarse completamente. El masajista podrá estar parado al lado o sentarse a un costado de la persona.
Calentamiento
Para dar un buen masaje es necesario considerar que toma tiempo, por lo que no se deben de apresurar los pasos, ni saltarse el calentamiento, ya que esto nos ayudará a poder trabajar profundamente el masaje.
El calentamiento es sencillo, se deben usar ambas manos y aplicar una ligera presión con la yema de los dedos con movimientos circulares y a lo largo de los costados de la columna vertebral. En los costados de la columna es donde se unen los grandes grupos de músculos por lo que normalmente es dónde se presentan las contracturas o “nudos” que serán los que iremos trabajando más adelante. Después de haber calentado los músculos de la espalda nos iremos a los hombros, de nuevo, con movimientos circulares y subiremos hacía la el cuello y la nuca.
El Masaje
Ahora que los músculos ya están preparados es hora de dar el masaje.
Comenzaremos haciendo un lisaje desde la nuca hacia la cintura baja con ambas manos y con los dedos abiertos, la presión debe ser firme. Al llegar a la cintura baja, haremos círculos hacía arriba y hacia abajo con ambas manos trabajando de manera simultanea los dos costados de la espalda. Preguntar si la presión es agradable. Después trabajar de la misma forma la parte superior de la espalda, los omóplatos y las cavidades entre los omóplatos y la columna.
Si en algún momento se siente un “nudo” muy suavemente se deberá masajear con las yemas de los dedos y en forma circular, incrementando poco a poco la presión. Una vez calentada el área haremos una presión puntual con el pulgar sobre el “nudo” o contractura y con el mismo pulgar volveremos a masajear esta área con movimientos circulares, esto ayudará a distender el músculo y así eliminar la contractura. Importante: para trabajar contracturas es imperativo haber calentado bien el área para no lastimar.
Una vez terminada la espalda nos dirigiremos hacia los hombros, primero trabajaremos un hombro y luego el otro con movimientos firmes y englobando toda el área.
Finalmente, haremos un masaje global en toda la espalda con ambas manos iniciando en hombros y terminando en la cadera alta.
Enfriamiento
Esta etapa es básicamente lo contrario que el calentamiento. Lo que buscamos es reducir poco a poco la presión sanguínea hasta que el área se enfríe. Esto ayudará a calmar los músculos después de haberlos trabajado fuertemente. Comenzamos con las dos manos haciendo círculos suaves por toda la espalda, iniciar en el cintura baja y terminar en la nuca. Poco a poco ir reduciendo la presión hasta rozar la piel con los dedos. Finalizar con un lisaje global.
Tips. Práctica las presiones y movimientos en tus piernas así sabrás que tanto presionar. Antes de comenzar frota tus manso para que no estén frías. Recuerda preguntar si la presión es adecuada. Relájate y concéntrate en tu masaje.
El fin es dar un rico masaje y disfrutarlo en pareja.
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